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17 de abril de 2019

Carta abierta: 2556 días de ir a la Fiscalía y constatar que Camilo Tobar continúa desaparecido

Camilo Tobar salir de su lugar de trabajo cuando fue desaparecido. Foto: cortesía de la familia,

Camilo Carlos Antonio Tobar Abril fue desaparecido el 17 de abril de 2012, en Cumbayá, provincia de Pichincha- Ecuador cuando tenía  51 años.  Ha transcurrido 7 años y no tenemos respuestas de su paradero.  

Hoy 17 de abril de 2019 se cumple 7 años de la desaparición de Camilo Tobar Abril, 84 meses de una ausencia que nos ha llevado al más profundo dolor, incertidumbre e impotencia porque en 2556 días el Estado ecuatoriano no lo ha encontrado. No tiene una sola pista sobre la desaparición, no ha dado respuesta a nuestra mayor incógnita, ¿qué paso con Camilo Tobar Abril la tarde del 17 de abril de 2012?

Son 2556 días, 84 meses de ir a la Fiscalía y constatar cada vez lo mismo, hojas y más hojas de papel que forman los llamados cuerpos, llenos de informes y rendición de versiones que no nos llevan a nada.

Son 2556 días, 84 meses de tratar de dilucidar hipótesis, las mismas que llegan al mismo punto muerto y por ende,  tratar de cerrar el caso porque no hay nada más que investigar, porque ya se cumplieron con los protocolos de búsqueda, etc.

Son 2556  días, 84  meses en que se hizo una sola búsqueda en el lugar en donde se presume que desapareció Camilo Tobar Abril, actividad que se la realizó después de 3 años de desaparecido y tiempo en que todas las posibilidades de encontrar algún indicio se perdieron, se borraron, se desvanecieron.

Son 2556  días, 84  meses en que han cambiado de fiscales y un sinnúmero de policías investigadores por lo que las investigaciones se han entorpecido, han entrado a períodos de inactividad, de letargo y de total inoperancia sin resultados.

Son 2556  días, 84  meses en que en una reunión con el ex presidente Rafael Correa dos ministros solicitaron informar al Presidente sobre el caso de Camilo Tobar Abril de manera confidencial, a espaldas de los familiares que tenemos derecho a saber la verdad.

Son 2556  días, 84  que un Tribunal otorgó el Habeas Corpus a un detenido, porque este, a pesar de haber llegado a tiempo, entró a la audiencia media hora más tarde.

Son 2556  días, 84  en que una Fiscal se abstuvo de acusar al detenido, el Fiscal General insinuó que los familiares queríamos que se planten pruebas falsas con tal de acusar al detenido y que el Presidente del Consejo de la Judicatura respondiera a nuestra queja que los Fiscales y Jueces son autónomos.

Son 2556  días, 84  en que lo único que tenemos son sus fotos para abrazarlas fuerte contra nuestros pechos.

Clelia Abril sale cada semana al plantón en la Plaza Grande para exigir justicia para su hijo. 



14 de marzo de 2019

Maribel Ángulo: el Estado y el hospital deben devolverme a mi hijo desaparecido

Hace 8 años hijo mío, Álvaro Nazareno, te desparecieron del lugar donde se supone te estaban cuidando, el Hospital Eugenio Espejo de Quito. Llegamos desde Esmeralda llenos de esperanza para que te atendieran porque estabas complicado de salud, aquel día no hubo un buen trato en el hospital, pero lo soporte porque necesitaba que te atendieran. No nos permitieron acompañarte mientras estábamos ahí en el hospital, me mandaron a dejar los exámenes de sangre cuando una enfermera debía encargarse de eso, fue en cuestión de minutos que al regresar no te encontré hijo, pregunté desesperada a todas las enfermeras, a las que te estaban atendiendo, a los doctores, a la seguridad, pero nadie me supo dar información, nadie te vio, nadie se pronunció, para ellos fue normal el que no estés. 

Para mí fue el inicio de un camino que nunca imagine recorrer, un camino que hasta ahora lo sigo con rabia y fuerza porque te voy a encontrar. No puede ser posible que dentro del hospital te hayan desaparecido, no puede ser posible que a los 8 años el mismo hospital no haya dicho nada y el Estado haya silenciado el caso y pretenda callarnos. El dolor que siento ante la desaparición de mi hijo es insuperable, este dolor es solo comparable con mi impulso de exigir tu búsqueda, que me devuelva el hospital, que me devuelva el Estado a mi hijo. 

Las injusticias que hemos vivido todos los familiares son innumerables, como se burla Fiscalía de nosotros día a día, solo nos muestra que no está ahí para apoyarnos, todo lo contrario, esta para no buscar a nuestros seres queridos. 

Hijo mío donde quiera que te tengan, no dejare de buscarte, esta madre con el corazón en la mano no deja de gritar tu nombre, no deja que apague tu voz, no dejare que me arrebaten a mi hijo un año más. No dejaré de gritar por todos y todas las que nos faltan, pero sobretodo no dejaré que Fiscalía y el Hospital Eugenio Espejo se salgan con la suya. Mi dolor de madre, mi alma partida se ha convertido en mi motor de exigencia para encontrar respuesta y verdad. Te voy a encontrar Álvaro y juntos andaremos por el camino de la lucha, sin importar las veces que nos cierren las puertas de justicia y verdad las autoridades, mi grito será tu grito, tu nombre no dejara de sonar. 

Te amamos y no dejamos de buscar hijo mío. 

#NosFaltaÁlvaro
#NosFaltanTodasYTodos
#EstadoResponsable
#8AñosSinÁlvaro

Carta de Maribel Ángulo que busca incansablemente a su hijo.

Maribel Angulo siente que una parte de su vida se quedó en el hospital Eugenio Espejo tras la desaparición de su hijo.

25 de diciembre de 2018

Nuestro único deseo de Navidad es que nos devuelvan a nuestros seres queridos


Diciembre, al igual que todos los días, es una fecha muy dolorosa para cada una de las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Esta vez recolectamos mediante las redes sociales los mensajes de madres e hijas que buscan a su familiar desaparecido.

Muestra fotográfica "Ausencias"

“Para Navidad quiero de regreso a mi amada hija Carolina. Reencontrarnos y revivir los momentos vividos contigo, darte los abrazos, los besos de cada cumpleaños y de las navidades en tu ausencia. Quiero que vuelvas a ocupar tu lugar en cada sitio de la casa, escuchar tu música, escuchar esos te quiero ma´, quiero que me vuelvas a contar tus planes, tus sueños, tus proyectos, que me digas la prenda que te gustaría que te comprará, que hablemos de nuestros planes y de lo que nos hace reír o llorar. Quiero que volvamos a hacer esas travesuras como cuando te hacia cosquillas y no parabas de reír o te escondías como una niña solo para asustarme, quiero que vuelvas a mi trabajo y caminar juntas a la casa, me cojas del brazo y me cuentes lo que hiciste durante el día.

Mi amada hija Carolina, tu ausencia duele mucho es un dolor indescriptible. Hija Carolina donde estés, dónde te encuentres recibe mil besos, mil abrazos, mil bendiciones. Te amamos. Regresa pronto”. Escribe Alix Ardila, madre de Carolina Garzón Ardila desaparecida el 28 de abril de 2012, en la ciudad de Quito.


Gran marcha por las personas desaparecidas en Ecuador

"Soy una mujer que ha recibido el milagro de la maternidad y a pesar de que su hijo le fue arrebatado hace más de 5 años por razones que las autoridades no han podido esclarecer a pesar del apoyo de los padres, amigos y la sociedad en general, y el constante recuerdo, sufrimiento y dolor por la desaparición de David, recibo esta fecha con agradecimiento por las bendiciones recibidas de Dios que son muchas: como la fortaleza para seguir mi búsqueda ya no solo de mi hijo sino de muchas otras personas desaparecidas, como el reconocimiento y apoyo de la comunidad y de personas defensoras de los derechos humanos y el apoyo de la sociedad ecuatoriana que se ha identificado con valores irrenunciables como son el derecho de una madre de saber de su hijo y seguramente en esta fecha, el respetar el dolor de tener una cena de Navidad con la silla de David vacía”, escribe en una carta abierta Alexandra Córdova, madre de David Romo desaparecido el 16 de mayo de 2013, en el norte de Quito.

Día Internacional de la No Violencia a la Mujer

“La Navidad ya no es Navidad cuando un ser muy querido y especialmente tu madre no está a tu lado debido a que alguien con sentimientos oscuros nos robó esa felicidad, pero hay un Dios que todo lo ve y él se encargará de hacer justicia por nuestros seres amados que hoy no están a nuestro lado”, escribe Isabel Cabrera, madre de Leonor Ramírez desaparecida el 29 de abril de 2012, en la ciudad de Quito.

Muestra fotográfica "Ausencias"

“No hay un solo segundo que no te piense, te extraño tanto hija de mi vida. Siempre te estaré esperando, desde el día que te desaparecieron no hay nada que festejar te amo mi July hermosa”, escribe Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana Campoverde desaparecida el 7 de julio de 2012, en el sur de Quito.  


Día Internacional de la No Violencia a la Mujer

“Nuestro único deseo de Navidad es que nos regresen a Michelle. Sin Michelle estas fiestas no van a tener la misma luz que antes porque nos falta su carisma y dulzura. Nos falta su abrazo. Que regresen todos los desaparecidos”, del muro Nos Falta Michelle, joven desaparecida desde el 5 de junio de 2018.

Día Internacional de la No Violencia a la Mujer
Hoy como todas las navidades, desde el momento que desapareció mi adorado hijo Alexander Romo Bassantes  es un día muy triste. Mi única ilusión es volverte a ver.
Dónde quiera que te encuentres, te doy mi bendición y no descansaré hasta encontrarte. María Eugenia Bassantes busca a su hijo Alexander desaparecido desde el 6 de noviembre de 1994, en el centro histórico de Quito.




"Espero que esta noche, el niño Dios toque su corazón y nos de la importancia que necesitamos, que el Estado deje ser indolente (...) ante estos casos tan dolorosos. No ha dado contestación a nuestras cartas enviadas para reunirnos con usted señor presidente Lenín Moreno”.


Nos falta Telmo, Gustavo, Camilo, Luzmila, Luis Daniel, Luis Alfredo, Edwin y todas las miles de personas desaparecidas en Ecuador. 

28 de noviembre de 2018

Elizabeth Rodríguez: "Otra madre debe estar buscando y sufriendo por esos restos"

Soy Elizabeth Rodriguez, madre de Juliana Campoverde, joven desaparecida desde el 2012. El día de hoy, 28 de noviembre de 2018, he tenido dos noticias con respecto al caso de mi hija. 
Los restos encontrados en Bellavista no corresponden a ella, yo lo supe desde un principio y manifesté constantemente mi desconfianza con respecto a este hallazgo. Los restos encontrados estuvieron en medio de escombros que no datan de 6 años atrás. 
Elizabeth Rodríguez busca a July desde hace 6 años y 4 meses. Marcha por el Día Internacional de la No Violencia. Foto: la Línea de Fuego.

A estas alturas todo tipo de suposiciones vienen a mi cabeza. Después de tantas mentiras todo me puedo imaginar, hasta que fueron colocadas ahí. Pero la idea más recurrente, es que otra madre debe estar buscando y sufriendo por esos restos, que evidentemente son de alguien más que no tuvo un final justo, ya que esa quebrada no es un cementerio y no podemos normalizar el hecho de encontrar restos humanos en cualquier lugar. Pienso en las vidas de Carolina, Telmo, Geovanna, Leonor, Alvaro, etc y miles de desaparecidos más y en el dolor de cada una de sus familias. 

Pero eso no es todo, tengo una noticia aún más injusta, que indigna y duele. La fiscal Mayra Soria ha sido suspendida por parte del Consejo de la Judicatura. Yo me pregunto - ¿Qué hay detrás de esta suspensión? -. No es la primera vez que intenta hacer esto. 
Es un hecho gravísimo, ya que el 29 y 30 de noviembre, se realizaban dos procedimientos claves para el caso de mi hija, por tanto para mi hija. Porque ahora, la indolencia la nombra como un caso, para mi es mi vida entera. 
El jueves 29 se realizaría una nueva toma de versión a Jonathan C y el día viernes 30 de noviembre se reformulará los cargos. Yo me pregunto, si la fiscal está suspendida ¿Quién realizará este procedimiento? ¿Acaso un o una fiscal encargada puede empaparse del caso en menos de 12 horas? 
Ahora me invade la incertidumbre porque las decisiones se toman desde arriba, sin tomar en cuenta que su madre y familia tiene sentimiento de angustia y desesperación y que tenemos el derecho de que se nos informe o notifique acerca de las decisiones que toman con los casos y funcionarios que llevan los casos de nuestros desaparecidos. 
Sin embargo, cada golpe y cada injusticia me fortalece y me llena de fuerza. Junto a mi familia, que ahora rebasa los cientos, seguimos firmes luchando en un puño porque se haga justicia y verdad por Juliana.

Exijo a la Fiscalía una respuesta concreta de que pasará con estos dos trámites legales y exhorto a otras instancias como la Defensoría del Pueblo que verifique los procesos con respecto al caso de mi hija. Espero que estas artimañas no empañen el proceso, ya bastante me debe el Estado con respecto a la investigación, búsqueda y localización de Juliana.
Eizabeth Rodríguez
Madre de Juliana Campoverde, desaparecida desde el año 2012

10 de octubre de 2018

¿Dónde está Luzmila Elizabeth Ramírez Suárez?

Hoy, 10 de octubre del 2018, se cumplen dos años de su desaparición. Luzmila Elizabeth Ramírez,  de 18 años vivía en su natal Quevedo, pero  viajó a la ciudad de Machala cuando tenía previsto inscribirse en la Universidad Técnica Estatal de esa ciudad, en la carrera de Ciencias Médicas y así poder cumplir su sueño tan anhelado de ser doctora.

La última vez que se supo de ella fue cuando mantuvo contacto telefónico con su hermana Alexandra Suárez con quien habló alrededor de cinco minutos. Acordaron que la llamaría a  mediodía para conversar sobre su inscripción. Alexandra volvió a llamar a la 12 am de ese mismo 10 de octubre del 2016, pero Luzmila no respondió su teléfono celular. Luzmila fue desaparecida el 10 de octubre de 2016 cuando fue a inscribirse a la universidad. Desde ahí la familia sufre una eterna agonía que los tiene condenados al profundo dolor, desde ese entonces empiezan las interminables noches, días, búsquedas y viajes sin obtener el resultado anhelado que es encontrar a Luzmila.

Luzmila Suárez  viajó el 2 de octubre de 2016 a Machala. Ocho días después fue desaparecida.


La Fiscalía y la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) solo nos dan falsas respuestas con investigadores que no están preparados para encontrar personas desaparecidas, pues se han dedicado a la acumulación de papeles llenando cuerpos procesales del expediente en Fiscalía, para justificar su mal trabajo y que hasta ahora lo único que han hecho es perder y hacernos perder tiempo valioso a la familia, en la búsqueda de la joven estudiante.

No más impunidad en este caso, necesitamos una investigación clara y efectiva. No más pérdidas de tiempo ni expedientes sin sentido en la búsqueda de Luzmila. Exigimos respuestas al Estado ecuatoriano sobre su paradero. ¿Dónde está la joven estudiante, qué fue lo que realmente sucedió con ella?  Lo único cierto es que Luzmila continúa desaparecida.

Alexandra Cevallos Suárez
Hermana de Luzmila
alexandracevallos1987@hotmail.com
099-94-08119

19 de julio de 2018

“Yo prefiero buscar carros porque eso sí se encuentra”


 La última vez que tuvimos noticias de mi hermano, Telmo Orlando Pacheco Aguilar, fue el 03 de noviembre del 2011, se fue a Loja, supuestamente le había ido bien y por eso se quedaba conociendo otros lugares. Nosotros le llamábamos pero nada, pasaron los días y su teléfono seguía apagado.

Él estudió Ecoturismo, así que siempre le gustó la naturaleza, la aventura y la vida, por eso pensamos que tal vez se le perdió el teléfono, que no tenía batería o que en el lugar en el que estaba no había señal.

Llegó el día siete, yo estaba en mi casa, eran como las nueve de la mañana, me estaba amarrando los cordones de los zapatos, cuando mi teléfono sonó, era mi mamá. Su voz me dolió, era para decirme que bajara a la casa, que mi hermano no llegaba y que teníamos que ir a poner la denuncia en la Fiscalía. Mientras yo bajaba las ocho o diez cuadras que tenía que caminar para llegar a la casa de mis padres, sólo pensaba en que quizás el Lando estaba bien y  que tal vez ese mismo día llegaría; esperanza le llaman, pero llegó la noche y nada. Ahí fue cuando sentí que todo en mi familia y en mí se derrumbaba, llegó el momento de enfrentar la realidad, de esas que esperas que sólo sea una pesadilla, de esos sueños de los que te cuesta despertar y que cuando te despiertas puedes respirar tranquilo, porque sólo fue un sueño.

Los días seguían pasando y con el tiempo en contra, nosotros le buscábamos a mi hermano, en hospitales, albergues, morgues - entre el dolor, la angustia, el miedo, la rabia, la impotencia, la desesperación -, pegando afiches, viajando por todos los lugares posibles e imposibles. Rogando a los medios de comunicación que hicieran un espacio en una de sus páginas para decirles a todos que mi hermano estaba desaparecido.
Yo quería con todo mi corazón que intercambiáramos lugares, quería tomar su lugar en lo que sea que le estuviera pasando, la comida no me sabía a nada y en las noches sólo quería morirme, pues nada de lo que hacía me devolvía a mi hermano.

Para esa fecha las personas ya desaparecían en el Ecuador, atrás de la desaparición de mi ñaño habían muchas más, no eran hechos aislados, sólo que no había nadie que haga visible esta realidad, que reclame por sus derechos. Cuando el Orlando desapareció el mismo agente que recibía las denuncias de los carros robados, tenía a cargo la investigación de nuestro caso, recuerdo sus palabras: "Yo prefiero buscar carros porque eso sí se encuentra", aunque él hubiera tenido toda la buena intención de ayudarnos, no estaba preparado, así que durante los primeros meses, tiempo vital para seguir las pistas que teníamos de mi hermano, la justicia no hizo nada, no sólo por su inoperancia, sino también por su falta de empatía.

Luego de no hacer casi nada para buscarle a mi hermano, nos cerraron el caso. Le dijeron a mi papá que ellos ya no podían seguir buscándole y que si queríamos, nosotros debíamos buscarle por nuestra cuenta y eso hicimos durante casi un año.

Poco después de eso, mi padre se encontró con Walter Garzón, en la Plaza Grande, venía desde Colombia, a su hija la habían desaparecido en Ecuador. Él nos enseñó a luchar, a reclamar por lo que nos era justo, de pronto no sólo era a la familia Restrepo Arismendi, la familia Garzón o a la mía a la que le faltaba un ser amado, éramos y somos cientos de familias que seguimos a la espera.

Familia de Telmo Orlando Pacheco
Familia Pacheco Aguilar 


Y nos fuimos juntados para que con plantones, marchas, solicitudes y exigencias, las cosas vayan cambiando. Desde hace algún tiempo ya no es necesario esperar 48 horas para poner la denuncia si tenemos la sospecha de que alguien de los nuestros pueda estar en peligro. Se formó la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Desapariciones, Extorsión y Secuestros de Personas (Dinased) y aunque todavía les falta mucho para estar capacitados y puedan resolver esta problemática, las cosas han ido avanzando, estas son las pruebas, de que cuando las personas se juntan, se hacen oír, reclaman por lo suyo, pueden hacer temblar a todo un Estado y pueden hacer que las cosas empiecen a pasar.
Pero no sólo se trata de eso, es también para que todos sepamos qué hacer si algo así le llega a pasar, a usted, a su amigo, al vecino y para que los que nos desaparecen se encuentren con una sociedad organizada, alerta y que no les tiene miedo.

Yo no sé si algún día le vuelva a ver a mi hermano, si algún día pueda volver a ver sus ojos cafés  claros, a abrazarle, a decirle que le quiero, a compartir la mesa mientras él come arroz con huevo y yo me chupo una naranja; pero sí sé que no quiero que nadie más tenga que pasar por un momento así o que si pasa todo funcione de una manera efectiva para que no tengan que esperar años, décadas.

Te busco, te espero Telmo Orlando Pacheco.


Texto de Kary Pacheco. 





20 de septiembre de 2017

A un año de la partida de Walter Garzón, fundador de Asfadec

Walter Garzón partió  de este mundo el 12 de septiembre del 2016, con el dolor más grande, la incertidumbre  de no saber el paradero de su hija Stephanny  Carolina Garzón Ardila, desaparecida el 28 de abril del 2012 en la ciudad de Quito Ecuador.

Las banderas rojas en homenaje a Walter Garzón, las
blancas en memoria a los miles de desaparecidos en Ecuador.


Walter emprendió en el 2012 la lucha por la búsqueda de su hija y en esa lucha empezó  a evidenciar  que en el Ecuador desaparecen personas a diario. Allí decidió llamar a cada familiar de los desaparecidos, en esta dinámica de hacer plantones en la Plaza Grande, ir a diligencias,  juntar esfuerzos, ir a la Fiscalía y conformó el comité  “Busco a Carolina”. Por el número de personas  desaparecidas el comité pasó a ser  una asociación que en  la actualidad se denomina Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) con su principal consigna de exigir Verdad y Justicia, ya que antes de la creación de la Asociación los casos de personas desaparecidas  duraban 3 meses máximo abiertos en la Fiscalía y luego los cerraban.

Ha pasado ya un año de la partida de Walter y aún  no hay ninguna respuesta sobre la aparición de Carolina, las exigencias siguen igual desde que Walter con otras familias conformaron la organización, exigencias mínimas que el Estado ecuatoriano debería cumplir, ya que esto es una problemática social  que afecta al Ecuador.
No hay especialización de fiscales y policías, no tienen experticia, esta es una de tantas irregularidades  por  las que no sabemos nada de Carolina, ni de los hechos que rodean su desaparición y los responsables. El caso está como al inicio, con vacíos y colmado de falencias irregularidades.

La Fiscalía anterior no cumplió ofrecimientos como traer expertos de Colombia, ha existido demasiada rotación de fiscales (son ocho ya en el caso de Carolina), se demoró tres años en la reconstrucción de los hechos y la localización de testigos claves. Además, de la falta de sensibilidad de las autoridades frente a las exigencias de la familia.



Alix Ardila, madre de Carolina Garzón Ardila -  0994889399 

Plantón en la Plaza Grande. Batucada Rompecandados. 

Walter Garzón falleció el 12 de septiembre de 2016, sin conocer dónde está su hija.

Lina María Garzón habla sobre la lucha de su padre Walter Garzón.

Elizabeth Rodríguez e Isabel Cobrera recordaron a Walter. 

7 de julio de 2017

Juliana Campoverde: 5 años de desaparición y falta de diligencia estatal

1825 días de la más atroz zozobra

 Esta carta debería llegar a la conciencia de los funcionarios y funcionarias fiscales y policiales que durante 5 años no han sido diligentes para establecer la verdad sobre la desaparición de mi hija; Juliana Lizbeth Campoverde Rodríguez desaparecida el 7 de julio de 2012, en el sur de Quito, provincia Pichincha. 

Juliana Campoverde desapareció cuando tenía 19 años.

Sobre ellos, los funcionarios deberían recaer la responsabilidad legal por esta impunidad y por mantenerme a mí y a mi familia en esta tortuosa zozobra; pero mucho temo que sus conciencias no entienden de mi dolor y con certeza tienen cientos de argumentos sobre su efectividad y cientos de excusas sobre su ineficacia.

A cinco años de la desaparición de Juliana, yo cada día espero recibir noticias suyas; su cuarto sigue intacto a la espera de su regreso, y la vida sigue congelada, sin respuestas, sin certezas, con miedo.  Ojalá esta carta les llegue a las autoridades competentes, al corazón de la sociedad e inclusive ojalá logre tocar la memoria de los que la desaparecieron y por fin hablen para decirme donde está, porque se la llevaron.

Cada día las horas pasan entre la ansiedad de encontrarla viva y abrazarla; un abrazo largo, cálido, en el que sepa que cada día de estos cinco años mi vida entera ha sido encontrarla; o la necesidad de tener respuestas, para, aunque sea poderle darle sepultura y tener un sitio donde ir a verla.   El dolor de no tener a mi hija es tan fuerte y tan profundo que da miedo irse de este mundo sin saber dónde quedan o donde están.

Ese mismo miedo paraliza el corazón de miles de familias que en Ecuador siguen sin saber dónde están los suyos, quien se los llevo.

Durante estos CINCO años mi espalda se cansó de recibir palmaditas de consuelo, falsas palabritas de aliento y falsas promesas de fiscales de la causa, policías investigadores, asesores de ministros, funcionarios, ministros de interior y justicia, Fiscal Chiriboga y Correa; si el esmero que pusieron en cada palmadita y en cada discursito “adolorido y solidario” lo hubieran puesto en investigar Juliana estaría en casa.

Fiscal Carlos Baca Mancheno, Fiscal Jorge Flores ya no más palmaditas, no más discursos dilatorios, no más justificaciones de lo injusticable, no me pidan más paciencia, quiero, exijo que me devuelvan a mi hija, Juliana Campoverde, y que los responsables de su desaparición sean sancionados.  Ese es mi derecho, el de mi familia, el de toda una sociedad que necesita conocer la verdad, ese es el derecho de las miles de familias que no saben dónde están los suyos.

Presidente Moreno usted se ha comprometido a desarrollar una gestión eficiente, que pasa por fortalecer las instituciones como Fiscalía que tienen una clara obligación frente a los derechos de verdad y justicia que nos asisten a los familiares de personas desaparecidas, y apelo a su compromiso para que Fiscalía procese de manera diligente y adecuada el caso de mi hija y se dé continuidad a las fases procesales que correspondan. No puede ser posible que 5 años después de mantener una investigación abierta no existan resultados; eso pone una vez más en evidencia la falta de diligencia, idoneidad y respuesta estatal adecuada. 

Juliana mi amor por ti seguirá impulsando cada acto, cada plantón, cada carta, cada exigencia; solo me mueve el amor; el amor a Juliana es el que nos mantiene, a mí y a mi familia en pie, con la esperanza de encontrarla; en mi espíritu no habrá calma hasta el día que te vea adorada hija mía Juliana Campoverde.

Por amor a mis hijos, por amor a Juliana, por los cientos de desaparecidos y desaparecidas que no encuentran el camino de regreso a casa, no permitiré que el caso de mi hija quede en la impunidad; y tengo la certeza de seguir contando con la solidaridad de los hombres y mujeres transparentes y nobles que este doloroso camino me permitió conocer; a algunos nos une el mismo dolor porque también buscan a sus hijos, a sus hijas; otros y otras han llegado solidarios y esperanzados a dar su mano, su fuerza, su palabra de aliento; a todos ellos y ellas que en estos tres años me han acompañado mi gratitud inmensa. A mi familia todo mi amor por su paciencia, por su apoyo, por su abrazo.

July Tú serás el amor que no se olvida; Tú serás el amor que no se apaga; Tú serás el amor que siempre resplandece; Tú serás el amor que siempre canta más allá de la vida y de la muerte, de las constelaciones más lejanas. Siempre serás tú, hija mía.

* Está carta fue ingresada hoy, 7 de julio de 2017, al despacho del fiscal general del Estado. 

29 de abril de 2017

Mi nombre es Leonor Ramírez y estoy desaparecida

Querida mamita Leonor
"Hoy como todos los días, mientras Dios me da fuerzas te seguiré buscando hasta encontrarte ya que el día de la madre no tiene sentido sin ti".  


Isabel Cabrera. 



Fragmento de la carta de Isabel Cabrera a Leonor Ramírez,
 su madre que se encuentra desaparecida
 desde el 29 de abril de 2011. 
Esta misiva se expuso en la muestra "Desapareciendo",
 enero de 2016

Carta completa aquí: Leonor Ramírez

17 de abril de 2017

1825 días sin saber dónde está Camilo Tobar Abril

Hoy, 17 de abril de 2017, se cumple cinco años de la desaparición de Camilo Tobar Abril; 60 meses de una ausencia que nos ha llevado al más profundo dolor, incertidumbre e impotencia porque en 1825 días, el Estado ecuatoriano no lo ha encontrado, no tiene una sola pista, no ha dado respuesta a nuestra mayor incógnita ¿qué pasó con Camilo Tobar Abril la tarde del 17 de abril de 2012?*

1825 días, 60 meses de ir a la Fiscalía y constatar cada vez lo mismo, hojas y más hojas de papel que forman los llamados cuerpos, llenos de informes y rendición de versiones que no nos llevan a nada.


1825 días, 60 meses de tratar de dilucidar hipótesis, las mismas que llegan al mismo punto muerto y por ende, tratar de cerrar el caso porque no hay nada más que investigar, porque ya se cumplieron con los protocolos de búsqueda, etc.


1825 días, 60 meses en que se hizo una sola búsqueda en el lugar en donde se presume que desapareció Camilo Tobar Abril, actividad que se la realizó después de 3 años de desaparecido y tiempo en que todas las posibilidades de encontrar algún indicio se perdieron, se borraron, se desvanecieron.


1825 días, 60 meses en que han cambiado de fiscales y un sinnúmero de policías por lo que las investigaciones se han entorpecido, han entrado a períodos de inactividad, de letargo y de total inoperancia sin resultados.


1825 días, 60 meses en que en una reunión con el presidente Rafael Correa, dos ministros solicitaron informar al presidente sobre el caso de Camilo Tobar Abril de manera confidencial, a espaldas de los familiares que tenemos derecho a saber la verdad.


1825 días, 60 meses en que un Tribunal otorgó el Habeas Corpus a un detenido, porque este, a pesar de haber llegado a tiempo, entró a la audiencia media hora más tarde.

1825 días, 60 meses en que una fiscal se abstuvo de acusar al detenido y el Fiscal General insinuó que los familiares queríamos que se planten pruebas falsas con tal de acusar al detenido y que el Presidente del Consejo de la Judicatura respondiera a nuestra queja que los fiscales y jueces son autónomos y que ni el Presidente tiene injerencia en sus resoluciones.


1825 días, 60 meses en que lo único que tenemos son sus fotos para abrazarlas fuerte contra nuestros pechos.

Clelia Abril en la Plaza de la Independencia al cumplirse cinco años de la desaparición de Camilo Tobar.


*Carta de Pilar Tobar, hermana de Camilo Tobar 
desaparecido el 17 de abril de 2012, en Cumbayá.

25 de diciembre de 2016

Telmo Pacheco: "Mi hijo está desaparecido, pero no ausente"

Quito, 25 de diciembre de 2016

Señor economista
Rafael Correa
Presidente Constitucional del Ecuador

Doctor
Galo Chiriboga Zambrano
Fiscal General del Ecuador

Señor/a
Bolívar Figueroa
Fiscal Titular

Ingeniero César Navas
Ministro Coordinador de Seguridad

Doctora Ledy Zuñiga
Ministra de Justicia

Yo, Telmo Pacheco Cevallos, padre de Telmo Orlando Pacheco Aguilar, a nombre de mi querido hijo quien se encuentra desaparecido desde el 3 de noviembre de 2011 y de mi familia, envió esta carta para  expresar el profundo dolor que sentimos  porque han pasado ya 1876 días sin saber ¿dónde está? y ¿qué le pasó a Orlando?, son 5 años, 1 mes y 19 días que nuestro hijo, hermano, tío, padre aún continúa desaparecido, alejado de su hogar y de sus seres queridos.

Hace ya cinco años perdimos la alegría, la paz y la tranquilidad que se supone en estas fechas se debe sentir, pues no estamos completos, nos falta Orlando y nada será igual hasta que tengamos noticias de él.

A la fecha, desconocemos quiénes son los responsables de su desaparición, pero conocemos perfectamente quienes debían investigar para encontrarlo, pero no lo hicieron de forma adecuada. El Estado ecuatoriano es indirectamente el responsable de que hoy, 1876 días después, Orlando no esté con su pequeño hijo, con sus amados padres, sus hermanos y  amigos.

La Fiscalía es la entidad encargada de investigar, sin embargo, en este caso, las diligencias han sido muy tardías, pues cinco años después, se realizó la primera reconstrucción de los hechos para encontrar indicios sobre el paradero de Orlando.

Es lamentable que el señor fiscal General del Estado Galo Chiriboga Zambrano diga que el tiempo que demora Fiscalía en la búsqueda de personas desaparecidas no importa, en una entrevista para Ecuavisa indicó que: “Las demoras en estos eventos obedecen a muchísimas causas, la reconstrucción de los hechos es un paso adelante, que nos permite saber, recrear aunque haya pasado 10 o 5 años no importa eso, nos permite procesar y recrear la situación”.

Nos preguntamos, cómo podemos recrear una escena 5 años después, cómo exigimos a la gente que no olvide los detalles, cómo buscamos por lugares que ya no existen, cómo hablamos con los que ya no están, cómo recreamos el último día de Orlando, por favor dígannos cómo lo hacemos, porque nosotros no sabemos cómo.

En la reconstrucción de los hechos por los escasos testimonios y porque los testigos ya no recuerdan todo lo sucedido, no se obtuvo nuevos indicios sobre la desaparición de Orlando. Los detalles se perdieron en el tiempo. Estos vacíos no se van a subsanar nunca, se perdió valiosa información que podría ayudarnos a encontrar a Orlando.

Las declaraciones del Fiscal Chiriboga desconocen y minimizan la expectativa y el dolor de nuestra familia; de las familias de otras víctimas que confiamos en la realización de investigaciones diligentes, oportunas, eficaces; atentas contra la esperanza de acceder a verdad y justicia.
Es nuestro derecho conocer qué pasó con Orlando aquel 3 de noviembre de 2011 para que él no haya podido regresar a casa.

Pedimos que el Estado garantice que las diligencias que se realizan se cumplan no como una simple formalidad sino que sean efectivas, que sirvan para la investigación y no para engrosar el número de fojas de los más de 45 expedientes que tiene el caso.  Los procesos de levantamiento de evidencia se los debe realizar de forma inmediata porque con el pasar del tiempo  la evidencia material se destruyen y la evidencia testimonial se deteriora porque la gente se olvida. Cuanto antes se activen los procesos de investigación mayor probabilidades de éxito se tiene y mientras más tiempo se deja transcurrir mayor garantías de impunidad hay.

Por el amor que le tenemos a Orlando, y porque no perdemos la esperanza de volverlo a tener en nuestros brazos para decirle y demostrarle cuánto lo amamos seguiremos buscando y exigiendo justicia hasta qué alguien responda dónde está, qué le pasó a nuestro amado hijo, hermano y padre.


Desparecido pero no ausente

Atentamente,

Telmo Pacheco Cevallos


C. C. 1700297680
Padre de Orlando


En este momento, les pedimos una sencilla tarea de solidaridad que puede realizar usted, sus familiares y amigos. Se trata de enviar la mayor cantidad de cartas a las entidades de justicia con el fin de presionar exigiendo los derechos de Camilo y nuestra familia que en estas fechas de amor y paz no las podemos celebrar, pues no estamos completos nos faltan nuestros seres queridos desaparecidos.

Solicitamos realizar esta actividad antes que finalice el 2016.

Lo que debe hacer es:

1.     Enviar un correo, en asunto colocar: No tenemos nada que celebrar, Camilo Tobar no está en casa

2. Copiar la carta adjunta en el email y enviar a los siguientes correos:


24 de diciembre de 2016

Elizabeth Rodríguez: "Desaparecieron todo, hasta nuestras ganas de vivir"

Quito, 24 de diciembre de 2016

Economista
Rafael Correa
Presidente Constitucional del Ecuador

Doctor
Galo Chiriboga Zambrano
Fiscal General del Ecuador

Señor/a
Jorge Flores
Fiscal Titular

Ingeniero Cesar Navas
Ministro Coordinador de Seguridad

Doctora Lady Zúñiga
Ministra de Justicia

Yo, Noemí Elizabeth Rodríguez Martínez, con cédula de ciudadanía número 1900322700, madre de Juliana Lizbeth Campoverde Rodríguez desaparecida el 7 de Julio de  2012, por el sector Biloxi al sur de Quito y de quien no tengo noticia alguna.

Son cinco navidades, cinco Fin de Año que no hemos podido celebrar. Desde el día  7 de julio de 2012 que desaparecieron a mi hija Juliana Campoverde nada es igual, se llevaron todo, desaparecieron  todo hasta nuestras ganas de vivir, somos una familia como muchas otras que sufren por sus hijos e hijas que también han desaparecido.

Día a día luchamos para seguir y vivimos a la espera que el Estado ecuatoriano nos de una respuesta,  que nos diga dónde está mi hija Juliana, quién se la llevó, que nos diga la verdad y que se haga justicia para  poder serrar nuestras heridas y que  alivie algo nuestro dolor.

Son 4 años 6 meses 7 días que vivimos en la incertidumbre, sumidos en el dolor, añorando que mi hija Juliana regrese a casa y ser una familia completa nuevamente y tener la dicha que todos ustedes como autoridades y otras familias completas  tienen, de llegar a su casa y abrazar a sus hijos, hijas y familiares, celebrar fiestas y cumpleaños.

Nosotros no tenemos nada que celebrar a partir de la desaparición de mi hija Juliana Campoverde hasta la justicia ha desaparecido,  indignados e impotentes luchamos y exigimos para que el caso de mi hija Juliana no quede en la impunidad y así seguiremos sin desmayar hasta llegar al final de encontrar a mi hija Juliana porque nadie desaparece de la faz de tierra y tenemos derecho a conocer la verdad y se haga justicia.

Para mí y para mi familia el dolor de no tener a Juliana es tan hondo que lo único que podrá aliviar es conocer la verdad y para eso se requiere que la Fiscalía tome la determinación de acusar a quienes, a mi criterio, son responsables de que mi hija no esté en casa.

Al Estado ecuatoriano le exijo que me diga dónde está mi hija, quién se la llevó y me la devuelva, para que nuestra vida pueda seguir su curso, para cerrar heridas para sanarnos.

Del Estado ecuatoriano requiero una investigación sin dilación, seria, imparcial y efectiva que no se emprenda como una simple formalidad condenada de antemano a ser infructuosa; y que me garantice mi derecho a conocer la verdad y a que se haga justicia y que los responsables de la desaparición de mi hija sean debidamente juzgados.

Del Estado ecuatoriano exijo respuestas,  acciones concretas, políticas públicas efectivas, estadísticas confiables, talleres en  que el diálogo sea una realidad.

Por lo tanto, no desmayaremos  y seguiremos exigiendo respuestas y resultados hasta que me entreguen a Juliana y que la familia este completa nuevamente para que nuestros sueños y proyectos continúen y sobre todo poder abrazar a mi hija.


Atentamente,
Noemí Elizabeth Rodríguez Martínez
1900322700
Madre de Juliana

Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana. 


En este momento, les pedimos una sencilla tarea de solidaridad que puede realizar usted, sus familiares y amigos. Se trata de enviar la mayor cantidad de cartas a las entidades de justicia con el fin de presionar exigiendo los derechos de Camilo y nuestra familia que en estas fechas de amor y paz no las podemos celebrar, pues no estamos completos nos faltan nuestros seres queridos desaparecidos.

Solicitamos realizar esta actividad antes que finalice el 2016.

Lo que debe hacer es:

1.     Enviar un correo, en asunto colocar: No tenemos nada que celebrar, Camilo Tobar no está en casa

2. Copiar la carta adjunta en el email y enviar a los siguientes correos:




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