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14 de abril de 2019

Cuatro meses sin agente investigador en el caso Camilo Tobar

Clelia Abril busca a su hijo incansablemente. 
Camilo Tobar Abril, desapareció el 17 de abril de 2012 en Cumbayá, provincia de Pichincha. Este mes se cumplirá siete años de su desaparición y aún el Estado ecuatoriano no tiene una hipótesis clara sobre su desaparición, denuncia su familia.

Desde diciembre de 2018, el caso no cuenta con un agente investigador.  Recién, el 15 de marzo del año en curso, con oficio No. 2432018-JFM, el fiscal encargado del caso solicitó a la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (Dinased) que se disponga al señor/a investigador/a del caso de Camilo Tobar, (…) asista de forma diligente al despacho a fin de coordinar las diligencias pendientes en el curso de la investigación. Tres días duro este agente, antes de ser cambiado de dependencia.

El 19 de marzo de 2019, mediante conversación telefónica el teniente Egas, quien estuvo a cargo del al caso de Camilo por 3 días y que fue cambiado, me informó que haría una solicitud de delegación judicial a un nuevo agente, es decir, que el caso de Camilo no tendrá un agente investigador por un tiempo.

Cabe resaltar que en estos 4 meses no  se ha realizado ninguna reunión de transferencia de información entre el agente saliente y el entrante. Por el caso de Camilo han pasado  ocho fiscales y 15 agentes policiales, pese a que el 2013 se dispuso que no habría rotación de fiscales ni agentes investigadores.

12 de noviembre de 2018

La familia que sigue esperando una respuesta


Por Gabriela Vilca*

En Ecuador los casos de desapariciones son pan de cada día, y esta verdad se ve reflejada en el creciente número de múltiples carteles exclamando “Ayúdanos a encontrarlo” pegados en postes a la vista del público. Y es que el número de desaparecidos, por cada año, no hace más que aumentar. En sí, según las últimas estadísticas brindadas por la Fiscalía General del Estado existen 1.495 casos en investigación de personas desaparecidas a nivel nacional, consideradas desde 1970 al primer semestre de 2018. Sin embargo en estos datos fríos, sin rostro, jamás se incluyen las horas de insomnio ni el dolor por el que los familiares acontecen al no saber dónde se encuentra aquel que nunca volvió a casa.

Pilar Tobar y Clelia Abril junto a la cartelera de Camilo Tobar/ Foto: Gabriela Vilca



“A mí no me interesa saber quien fue, sino encontrarle a mi hermano. Vivo o muerto, pero encontrarle”, es lo que expresa Pilar Tobar, hermana de Camilo Tobar, padre de familia de dos niñas, y visto por última vez el 17 de abril del 2012 mientras se encaminaba hacia El Chaquiñán en Cumbayá.  

El último contacto con Camilo fue por medio de su pareja gracias a una llamada telefónica a las 16:20. En ese entonces, Camilo cortó la llamada muy pronto diciendo que estaba ocupado, pero sería al día siguiente cuando su familia se preocupó por su ausencia en el trabajo y empezó la búsqueda encarnizada por su paradero, que su pareja comentaría lo extraño que le pareció el completo silencio de fondo dentro de la llamada. Aún así esa llamada fue el último signo de vida que Camilo dio a su familia hasta la actualidad.


“No es necesario que tu familiar esté desaparecido más de 24 horas para denunciar, lo puedes hacer inmediatamente en la Fiscalía más cercana”, anuncia amablemente la página web de la Fiscalía General del Estado al entrar en el apartado de Desaparecidos, pero Pilar Tobar asegura que el proceso de denuncia y búsqueda dentro de la Fiscalía no es tan floreado como lo pone la frase anterior. Pilar argumenta que la Fiscalía, principalmente, no comienza rápidamente la investigación como debería porque existe bastante prejuicio y falta de seriedad dentro del organismo. “Si eres joven, hombre o mujer, pues te fuiste con tu pareja, te embarazaste o te fuiste de juerga. Si eres adulto, por los 20 años, le traicionaste a tu mujer, estas cansada de tu esposo, te fuiste con el amante, tienes deudas y no puedes pagar”, dice Pilar. También expone que en el país hay una gran falta de leyes que protejan la búsqueda de desaparecidos. Por ejemplo, una jurisprudencia que diga que se puede juzgar a algún sospechoso en la ausencia del cadáver desaparecido; así como la falta de capacitación o educación en el país en materia de búsqueda de personas desaparecidas, tanto en fiscales como policías. No hay universidades en el Ecuador que enseñen a médicos, sociólogos, abogados; y sobretodo psicólogos forenses.


Y ciertamente, de acuerdo a un artículo publicado en El Comercio se resalta que la Fiscalía reconoció ante la CIDH que solo Guayas, Pichincha, El Oro, Los Ríos, Manabí y Azuay tienen personal “exclusivo” para esos casos. En el mismo artículo el fiscal Wilson Toainga asegura que “en el resto de provincias, los casos de desaparecidos son atendidos por fiscales multicompetentes”. Es decir, que el agente designado al caso no solo investiga las desapariciones, sino que también se especializa en asuntos relacionados con accidentes de tránsito, robo de autos, teléfonos, etc.


En el caso de Camilo Tobar la Fiscalía no ha obtenido ningún resultado provechoso ni de utilidad. Durante los seis primeros meses se hizo un estudio, un análisis de llamadas telefónicas que no arrojó absolutamente nada. “En el estudio la mayoría son informes de las telefónicas, 6 años de investigar solamente llamadas telefónicas, ¿qué puedes sacar de ahí? Igual llaman a rendir versión, a los mismos y los mismos. Llega un momento en que estas personas que han rendido versión dicen que no recuerdan, que fue hace mucho. Es una perdedera de tiempo”, exclama Pilar con indignación.  


Pero Clelia Abril, madre de Camilo Tobar, comenta con una fortaleza forjada a pulso en los fuegos de la vida que ella sí que espera por él; aunque cabe mencionar que su espera nunca ha sido inactiva. Al principio de su búsqueda, y debido a un correo electrónico de Inredh que convocaba a un primer plantón con los familiares de los desaparecidos, Pilar Tobar y su madre decidieron ir a la Plaza de la Independencia donde conocieron por primera vez a Walter Garzón, Luis Sigcho y Telmo Pacheco, fundadores de la Asociación de Familiares de Personas Desaparecidas (Asfadec). Y, desde entonces ambas se sumaron junto a ellos al trabajo continuo de la asociación.


La Asociación de Familiares de Personas Desaparecidas (Asfadec), fundada el 28 de abril del 2012, se creó a raíz de la desaparición de Carolina Garzón, hija de Walter Garzón. Telmo Pacheco, actual presidente de la Asfadec, con ojos cansados y actitud apaciguadora cuenta que la principal lucha de su organización es impedir que la gente pase por misma tragedia que sus integrantes. Tal como su caso, al tener desaparecido a su hijo, Telmo Orlando Pacheco Aguilar, desde el 28 de octubre de 2011. Pacheco comenta que en sus actividades como asociación han hecho plantones todos los miércoles a veces frente al Palacio de Go­bierno y a veces frente a la Fiscalía; así como marchas y festivales en son de los desaparecidos. Tras su lucha se formó la Dirección de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (Dinased) y una Fiscalía para desaparecidos, aunque Pacheco afirma que ambas instituciones no tienen personal capacitado como se debe. Por ejemplo, en la Dinased apenas les dieron 120 horas de capacitación. Además, Telmo afirma que el ex fiscal Galo Chiriboga reconoció que “en el Ecuador la desaparición de personas se les fue de las manos porque no están preparados. Así como las inconsistencias que se han mostrado en las estadísticas brindadas por los organismos”. A pesar de todo esto, Asfadec ha logrado que se agilicen los procesos en la Fiscalía, y mediante sus propios medios y recursos han ayudado y guiado a los familiares de las personas desaparecidas en sus casos, han creando un blog donde se visibilizan los datos de la mayoría de desaparecidos en el país. Sobretodo se han acompañado entre sí en su inalcanzable lucha por encontrar a aquellos que perdieron.


Finalmente, volviendo al caso de la familia Tobar se puede decir que a pesar del peso de la ausencia en los corazones de sus integrantes, en ellos sigue conservándose cierta alegría al rato de reunirse en familia, y al momento de replicar cómo han sobrellevado la tragedia hasta hoy dicen que “con la voluntad, la fuerza. Saber que todos los días son nuevos, y que todos los días hay una posibilidad de que algo salga a la luz, de que algo encontremos. (…) Creo que la esperanza de que haya algo, algún momento no la perdemos y eso es lo que nos anima a todos los días a estar en la calle, buscando, investigando, golpeando puertas, saliendo a las marchas, exigiendo, reclamando, posteando doscientas mil cosas en el Facebook. Todos los días estar ahí con la foto, con la foto, con la foto, con la esperanza de que en algún momento alguien va a ser sensibilizado y va a dar una noticia”, reflexiona Pilar Tobar.



* Estudiante de la Universidad de las Américas (UDLA).









18 de abril de 2015

Desaparecidos: continúa rotación de fiscales en Quito y Loja

Por: Fernanda Báez, reportera de Ayúdanos a encontrarlos - Rayuela Radio.

Foto publicada en el perfil de facebook de Desaparecidos En Ecuador, 2014.

Al menos cuatro familias informaron esta semana que los fiscales encargados de investigar la desaparición de sus familiares desaparecidos fueron removidos a otras instancias. 

Alexandra Córdova, madre de David Romo, publicó una carta abierta en la que explicó  que la fiscal, Laura Machuca, responsable del proceso de búsqueda de su hijo, David 
Romo desaparecido hace 23 meses, había sido trasladada a la parroquia de Tumbaco, en el valle de Quito.  

Según la madre del universitario, la rotación de fiscales complica y retrasa la búsqueda de su hijo ya que actualmente el expediente registra 42 cuerpos que debe leer el nuevo fiscal. Con el traslado de la fiscal “se pierde todo avance, pues un fiscal no puede 
conocer todo el proceso de la noche a la mañana – dice Córdova-. Se demora porque  hay que empezar de cero nuevamente”. Eso sin contar que hay mucha información sensible respecto al caso.

Más de 300 casos estaban bajo la responsabilidad de la fiscal Machuca, así lo registra la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) en su portal web. Entre los casos que manejaba la fiscal está: Daniel Sigcho, quien lleva 6 años y medio desaparecido y  Camilo Tobar, desaparecido hace 3 años. 

Ninguna de las tres familias pidió el cambio de fiscal ni tampoco fueron notificadas  sobre la remoción del funcionario. 

Para Luis Sigcho, padre de Daniel, es importante entender que la rotación de los fiscales no permite la corrección de errores ni el correcto seguimiento del caso. Con él coincide 
Córdova que señala que la remoción no garantiza la mejora en el proceso. Ellos tienen la esperanza de que la fiscal continúe a cargo de sus casos hasta que el nuevo funcionario conozca la investigación legal de cada proceso.  

Sigcho se muestra consternado al señalar que la Fiscalía los tiene en la incertidumbre con estos cambios.  “Realmente no parecen condolerse de la angustia de las familias de los desaparecidos”.  

El 14 de diciembre de 2013, el presidente Rafael Correa dijo en su Enlace Ciudadano 352 que no habrá rotación de los fiscales en casos de desapariciones hasta que haya un resultado. “Parte de la política integral del Estado para enfrentar en forma efectiva y práctica el problema de la desaparición de ciudadanos es la no rotación de fiscales”. Este acuerdo no se cumple, enfatizó Sigcho. 

Esta es la segunda remoción de fiscales luego del acuerdo presidencial. La primera se evidenció el 12 de noviembre del año anterior con la salida del fiscal Pablo Jaramillo de la Unidad de Personas Desaparecidas. 

La rotación que se evidenció esta semana, no solo se dio en Quito, sino también en la ciudad de Loja. Milena Pacheco, hermana de Telmo Orlando desaparecido el 3 de noviembre de 2011, en la ciudad lojana, informó este jueves que el fiscal Luis María
 Camacho, que llevaba el proceso hace 5 meses, fue removido de su cargo. Esto debido a que fue ascendido a juez. Además señaló, que al momento se encuentran sin agente investigador. 

“Durante los cinco meses que estuvo Camacho a cargo del caso tampoco se avanzó en la investigación – dijo Pacheco-. Hay diligencias que no se hicieron porque el helicóptero que sobrevolaría el parque Podicarpus estaba en mantenimiento”. En este lugar se presume que se podría localizar a su hermano.


En diciembre del año, anterior una nueva hipótesis surgió sobre el paradero de Orlando, pues se consideró que podría estar en Colombia. Sin embargo, hasta el momento, las autoridades no logran localizar a la persona que habría dado esta pista. 

Con esta medida, Camacho es el segundo fiscal removido en este caso. El primer fue la fiscal Karina Castillo, que fue separada del caso en noviembre del año anterior.

La salida de un fiscal afecta cuando este trabaja por el caso. Según  Pilar Tobar, hermana de Camilo, la remoción  de la fiscal Machuca en  su caso es favorable. Esto debido a que,  según Tobar, “la fiscal daba más importancia a ciertos casos y a otros, como al de Camilo, los mantenía parados por meses – dice Tobar-. Tengo la esperanza que el nuevo fiscal trabajará por todos los casos y me ayudará a descubrir el paradero de mi hermano”.

Hasta el momento, la Fiscalía no ha explicado el motivo de la salida de Machuca, pero indicó que este lunes, 20 de abril, realizará una reunión con los familiares de los casos de desaparecidos a cargo de la fiscal saliente. Esto con el fin de explicar lo sucedido y presentar al nuevo funcionario.



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