20 de noviembre de 2014

Un cumpleaños que recuerda a desaparecidos

El 19 de noviembre de 2003, Pilar Valenzuela llegó a su casa, donde vivía con el mayor de sus tres hijos. De repente, una de sus nietas (gemelas) comenzó a llorar invocando a su padre, mientras veía su foto. En la noche del mismo día, la madre recibió una llamada telefónica. Era su hijo, César Mata Valenzuela, quien le advertía que lo iban a matar. Desde entonces desapareció. Él cumplía 33 años de vida.

 

En los exteriores de una farmacia Fybeca
Han pasado once años y Pilar recuerda así el cumpleaños de su primogénito. La mañana de ayer, acudió con unas flores y una gigantografía de César y las colocó afuera de la farmacia Fybeca, ubicada en la ciudadela Alborada. Un punto de "Acción Contra el Olvido", denominado así por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), para conmemorar el undécimo aniversario del ahora llamado caso González y otros.

 En aquella fecha, Mata y otras tres personas fueron reportadas como desaparecidas luego de ser detenidas en un operativo policial realizado en la farmacia, que dejó ocho personas muertas; entre ellas, un mensajero del local y un cliente. en espera. Desde entonces, Pilar nunca supo qué pasó realmente con su hijo. Aunque siente que lo mataron, ella espera respuestas del Estado. "Ya resolvieron el caso de los muertos. Ahora tienen que resolver de los desaparecidos", pide Pilar. Es la respuesta que busca para decirle a sus nietos lo que hicieron con su padre. 

A la lucha se han unido Sara y sus hermanas menores (las gemelas) ahora de 12 años, tres de los seis hijos de Mata. Son las más pequeñas quienes no dejan de llorar al recordar la falta de su padre. Una similar respuesta espera Dolores Guerra, esposa de Jhonny Gómez, también reportado como desaparecido.

 La sentencia que emitió la Corte Nacional de Justicia, por la muerte de las ocho personas, no concluye para ella el caso. "Me queda la deuda del Estado, pero no de una reparación solamente económica o una sentencia, sino la deuda de la búsqueda y el encuentro de los huesos. De lo que hayan dejado de Jhonny Gómez". Solo así, dice que podrá concluir con su luto mental. 

Fernando Gutiérrez, presidente del CDH, también considera que el caso seguirá abierto mientras no se conozca lo que pasó con los desaparecidos. Además, quiénes fueron los autores intelectuales del hecho y detengan a los prófugos. vigente. 

La lucha también continúa para Dolores Vélez, viuda del cliente Carlos Andrade. A pesar de la sentencia que condenó a diez policías, nueve en servicio activo y a un exfiscal, por la violación a los derechos humanos, ella sostiene que no descansará en paz hasta que la persona que ejecutó a su esposo esté en la cárcel. Igual que Guerra y Dolores Briones, esposa del mensajero Guime Córdova, acudió ayer para recordar el hecho. Es por ello que Billy Navarrete, secretario del CDH, señala que el Estado debe colocar una placa en la acera de la farmacia, para recordar la violación a los derechos humanos que se cometió en el caso y ofrecer disculpas públicas. Insiste en que no se cambie el nombre al caso, por afectar a su historia.

Pamela Vera Concha verac@granasa.com.ec − Guayaquil


Contenido publicado originalmente en:
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