18 de septiembre de 2017

Los desaparecidos: una problemática con respuesta a la prensa y desesperanza a los familiares

Comunicado público 

Quito, 18 de septiembre de 2017

La Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) denuncia ante la  comunidad nacional y medios de comunicación que las declaraciones emitidas por el  ministro del Interior, César Navas; fiscal general del Estado, Carlos Baca Mancheno; defensor del Pueblo, Ramiro Rivadeneira; y el titular de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), Víctor Araús, en relación al Taller sobre personas desaparecidas que se realizó el pasado 12 de septiembre de 2017, en la ciudad de Quito, no se apegan a la realidad. 


Frente a esto,  señalamos que:


Pimero,  los familiares de personas desaparecidas en el Ecuador vemos con tristeza e indignación que el formato de reunión se mantenga para las reuniones interinstitucionales, pues las respuestas continúan siendo ofrecimientos públicos ante la prensa y no respuestas reales a la problemática social, pues nuestros seres queridos continúan desaparecidos, mientras siguen rotando los funcionarios de turno.

Segundo, saludamos la creación de las 10 fiscalías a nivel nacional, sin embargo, denunciamos que la Fiscalía que opera actualmente en Pichincha no cuenta con personal capacitado. Consideramos necesario que se capacite a los fiscales y policía, ya que no solo basta decir que son unidades especializadas sino que deben serlo. Tomamos la palabra del fiscal general del Estado que ofreció fortalecer la capacitación a fiscales con bases internacionales. Frente a ello solicitamos como familiares que algunas de las especialidades capacitadas sean psicología forense, neurolinguista, entre otras. 

Tercero, rechazamos las declaraciones emitidas por el fiscal general del Estado que asegura, que es imposible tipificar la desaparición cometida por personas particulares, esto permitirá que la desaparición en Ecuador siga siendo un acto administrativo y no un delito por ende los casos continuarán en la impunidad. Hacemos un llamado a las autoridades para que en la construcción de la política pública sobre personas desaparecidas se analice la tipificación de la desaparición “involuntaria”.

Cuarto, denunciamos públicamente que las estadísticas “unificadas” emitidas por el Ministerio del Interior que señala: “desde 1970 hasta el 31 de mayo de 2017 se registraron 38 514 casos de personas desaparecidas, de los cuales, 37 003 (96 %) fueron resueltos y 1.511 (4 %) permanecen en investigación, generan algunas interrogantes.  Frente a esto, nos preguntamos cómo la Fiscalía General del Estado, la Policía Nacional y el Ministerio del Interior informan que en 47 años se ha registrado 38 514 personas desaparecidas, cuando en el reporte de enero de 2016, la Fiscalía General del Estado informó que registró solo en tres años, 29315 denuncias de desapariciones en Ecuador: 8283, corresponde al  2013; 10163 al 2014; y 10863 hasta junio 2015.  ¿Entonces nos preguntamos, de 1970 a 2012 solo se registraron 9199 denuncias de desapariciones,  es decir, que en 42 años desaparecieron menos  de 10 mil personas y que de 2013 a 2015 se triplico el número de denuncias?   Si fue así, entonces era más que necesario crear una política integral para enfrentar este fenómeno social.

La unificación de estadísticas es fundamental para la construcción de políticas públicas, no obstante, las estadísticas emitidas nos generan una serie de dudas por las contradicciones presentadas ya desde anteriores años.  


Quinto, informamos que cinco  años después, de exigir una base de datos a nivel nacional sobre las personas desaparecidas en Ecuador, sobre los cuerpos NN, sobre las morgues, hospitales y otros centros, el fiscal general del Estado nos dice hoy: “es esencial que tengamos una sola base de datos, una sola fuente de información… (porque) sin información es imposible construir una estrategia de acción interinstitucional”.  Cinco años, después reconocen esta necesidad y nos escuchan.  Como familiares y amigos de personas desaparecidas nos preocupa pensar ¿Cuánto tiempo tomará crear esta base de datos de ADN?, ¿Cuánto tiempo se necesita para levantar una base de datos de cuerpos, osamentas y restos NN? ¿Cuánto tiempo más debe pasar para que haya un sistema efectivo que nos dé respuestas y nos diga dónde están nuestras hijas, madres, hermanas, sobrinas, amigas, padres, hijos, hermanos, sobrinos, amigos desaparecidos?

Sexto, hacemos eco de las autoridades estatales en la necesidad de realizar un trabajo coordinado entre instituciones para resolver el casos de desapariciones, no obstante, es necesario aclarar a las nuevas autoridades que este ofrecimiento solo ha quedado en discurso con iniciativas sin concretar. Nada será suficiente si ellas y ellos continúan desaparecidas y desaparecidos.

    Séptimo, rechazamos la rueda de prensa emitida por las autoridades mencionadas que  utilizaron el taller sobre la problemática de las desapariciones para legitimar su trabajo. Aclaramos que el señor Carlos Moya, no es presidente ni miembro de Asfadec, y Telmo Pacheco quien es nuestro representante legal no estuvo en dicha acción. Por lo tanto exigimos que las autoridades que participaron en la cita con los medios rectifiquen dicho anunció, ya que nosotros como organización no participamos de la mesa directiva.

Octavo, señalamos que en este taller se dejó  por fuera los siguientes puntos fundamentales para encontrar a nuestros seres queridos desaparecidos.

Apoyo interinstitucional e internacional en investigaciones de casos de personas desaparecidas.

       Que se solicite ayuda internacional creando condiciones para que las embajadas y consulados en otros países puedan atender los casos de personas desaparecidas, recibir
       denuncias y coordinar con agencias y organismos nacionales e internacionales para que las familias puedan acceder a la justicia desde el lugar en donde están.
       Crear una Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas que  permita el apoyo de Organismos Internacionales mediante la gestión de información, estrategias de investigación y acompañamiento para fortalecer capacidades para contar  con los recursos humanos, materiales y tecnológicos y mejorar la coordinación en temas de la búsqueda de personas desaparecidas. 

Nuevo Plan de Recompensas 1800 y nuevas campañas en medios
       Call center con personal especializado para tomar información específica que aporte información certera al proceso de búsqueda de personas reportadas como desaparecidas.
       Difusión a través de los diferentes medios de comunicación social de campañas amplias, bien planificadas y con información verificada por los familiares de personas desaparecidas.

Aplicación de estándares mínimos de trato a los familiares de las víctimas.

       Eliminar el maltrato y re victimización a familiares de personas desaparecidas
       Desarrollar cronograma de reuniones periódicas de familiares de las víctimas con los fiscales, agentes encargados del caso, Defensoría del Pueblo, Ministerio de Justicia y Ministerio del Interior a fin de avanzar en los procesos de investigación y búsqueda.
       Garantía y promoción del derecho a la libre asociación a fin de garantizar el derecho de las víctimas a la verdad y la justicia.


Finalmente, como familiares y amigos de personas desaparecidas informamos que seguiremos aquí exigiendo verdad y justicia. Exigimos a las autoridades que nos digan dónde están nuestros seres queridos desaparecidos, qué les pasó y quién lo hizo y por qué. Necesitamos volver a vivir y solo lo haremos si ellas y ellos vuelven a nuestros hogares. No descansaremos hasta que eso suceda.


Asfadec en los exteriores del ECU 911, en Quito tras la reunión con las autoridades. 

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