16 de octubre de 2014

Historias de las desapariciones que terminan en muertes


El último hecho se reportó el miércoles pasado cuando una mujer, de 23 años, víctima de trata, fue rescatada por la Policía en un hostal ubicado en Santa Elena. Allí –según el Ministerio del Interior- la obligaban a prostituirse bajo amenazas.

La madre de la víctima puso la denuncia el 13 de octubre pasado. La localización se produjo luego de una llamada telefónica en la que se informó que la mujer había sido vista “visiblemente alterada” en un centro de salud de Salinas, en donde supuestamente gestionaba la obtención de un carnet profiláctico.

Los agentes acudieron a la casa de salud y tras indagar el hecho, dieron con el lugar en donde estaba la chica. Ellos montaron un operativo para de rescate y apresaron a Kelvin C., de 19 años, quien “aparentemente amenazaba con hacer daño a los hijos de la víctima si no accedía a sus exigencias”.

Otro caso fue resuelto por la Dirección Nacional de delitos contra la vida, muertes violentas, desapariciones, extorsión y secuestros (Dinased). Los agentes de esta dependencia encontraron el cadáver de Manuel Ramache, de 44 años, reportado como desaparecido el 30 de agosto pasado.

Eso ocurrió en una quebrada cerca del rio Tasqui Huaico. Por la descomposición del cadáver, se requirió la intervención del Grupo de Operaciones Especiales para rescatarlo y trasladarlo hasta la morgue, sitio en el que fue reconocido por los allegados del fallecido.

El teniente Alex Pérez, agente de la Dinased, señaló que “aparentemente se trata de un accidente, al parecer cayó a la quebrada, pero los exámenes nos indicarán lo que provocó el deceso”. Lo mismo pasó tras el hallazgo de dos cuerpos enterrados en Vinces (Los Ríos). Según la Policía, las víctimas habían sido reportadas como desaparecidas el 19 de mayo pasado.

Lo último que se supo de ellos es que los vieron juntos cuando salieron de San Lorenzo (Esmeraldas) con destino a Guayaquil a comprar un vehículo. Los vieron por última vez en las cámaras de seguridad de una agencia bancaria ubicada frente al aeropuerto de Guayaquil, donde retiraron USD 10 000.


 Los cadáveres estaban envueltos con plásticos negros y enterrados en una fosa de un metro y medio de profundidad, uno encima de otro. Este hallazgo se realizó la tarde del domingo último. Investigadores de la Dinased llegaron a unos matorrales del recinto El Morocho, luego de caminar por extensos cultivos de sandía.

Contenido publicado originalmente en:
Diego Bravo, redactor.
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