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29 de noviembre de 2018

Familiares de personas desaparecidas muestran su preocupación por los restos encontrados en caso Juliana Campoverde

La Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) muestra su preocupación y rechazo frente a las irregularidades presentes en el caso de Juliana Campoverde, joven de 18 años desaparecida el 7 de julio de 2012, en el sector de la Biloxi, sur de Quito.  
Frente a ello señalamos:


  • Que el pastor evangélico Jonathan C. se burla de nuestro dolor como familiares de personas desaparecidas, de las autoridades y de la sociedad en general al no dar toda la información sobre el paradero de July, pues llevamos 6 años y 4 meses buscando a Juliana.

  • Que la Fiscalía General del Estado debe identificar a quién pertenecen los restos encontrados en la quebrada Bellavista, norte de Quito, sino son de July de quién son. En Ecuador miles de personas se encuentran desaparecidas.

  • Desde el 2012 como familiares y amigos de personas desaparecidas hemos solicitado la creación de un banco de ADN, sin embargo, pese a los ofrecimientos de turno esto no ha ocurrido por completo.  

El 12 de septiembre de 2017, el exfiscal general, Carlos Baca, informó sobre la creación de un banco de ADN de familiares de personas desaparecidas que ayudará a su identificación. Informó en ese entonces que más de 400 familiares han donado sangre para crear esta base de muestras.  

Sin embargo, ese mismo año se encontraron osamentas que presuntamente podrían pertenecer a Camilo Tobar desaparecido el 17 de abril de 2012, en Cumbayá. Frente al pedido de un cotejamiento de ADN con los supuestos registros de los familiares de desaparecidos que ya tiene la Policía, la respuesta fue que los análisis son muy costosos y solo se hace por eliminación, es decir, que solo lo comparan con el del familiar y no con toda la supuesta base de datos.

Además, denunciamos que en el Ecuador 10 500 personas desaparecen anualmente desde el 2014, según datos de la propia Fiscalía General del Estado y si en el país somos más de 15 millones de personas entonces un banco de ADN de más 400 muestras no puede llamarse banco, la muestra es irrisoria.  

  • Exigimos a las entidades del Estado actuar de forma independiente para garantizar el proceso de judialización del caso Juliana Campoverde desaparecida. Además, exhortamos que la Defensoría del Pueblo de vigilancia al debido proceso en el caso de Juliana Campoverde y en el de todas las personas desaparecidas para garantizar el derecho a verdad y justicia.
 
A Juliana Campoverde le enca cantar y la música cristiana.
  • Seguiremos en las calles y plazas hasta que nos devuelvan a Juliana, Carolina Camilo, Leonor, Luzmila, Telmo, Luis Daniel, Luis Alfredo, Alexander, Giovanna, David y los miles de personas desaparecidas en el país.

Isabel Cabrera
Presidenta de Asfadec





28 de noviembre de 2018

Elizabeth Rodríguez: "Otra madre debe estar buscando y sufriendo por esos restos"

Soy Elizabeth Rodriguez, madre de Juliana Campoverde, joven desaparecida desde el 2012. El día de hoy, 28 de noviembre de 2018, he tenido dos noticias con respecto al caso de mi hija. 
Los restos encontrados en Bellavista no corresponden a ella, yo lo supe desde un principio y manifesté constantemente mi desconfianza con respecto a este hallazgo. Los restos encontrados estuvieron en medio de escombros que no datan de 6 años atrás. 
Elizabeth Rodríguez busca a July desde hace 6 años y 4 meses. Marcha por el Día Internacional de la No Violencia. Foto: la Línea de Fuego.

A estas alturas todo tipo de suposiciones vienen a mi cabeza. Después de tantas mentiras todo me puedo imaginar, hasta que fueron colocadas ahí. Pero la idea más recurrente, es que otra madre debe estar buscando y sufriendo por esos restos, que evidentemente son de alguien más que no tuvo un final justo, ya que esa quebrada no es un cementerio y no podemos normalizar el hecho de encontrar restos humanos en cualquier lugar. Pienso en las vidas de Carolina, Telmo, Geovanna, Leonor, Alvaro, etc y miles de desaparecidos más y en el dolor de cada una de sus familias. 

Pero eso no es todo, tengo una noticia aún más injusta, que indigna y duele. La fiscal Mayra Soria ha sido suspendida por parte del Consejo de la Judicatura. Yo me pregunto - ¿Qué hay detrás de esta suspensión? -. No es la primera vez que intenta hacer esto. 
Es un hecho gravísimo, ya que el 29 y 30 de noviembre, se realizaban dos procedimientos claves para el caso de mi hija, por tanto para mi hija. Porque ahora, la indolencia la nombra como un caso, para mi es mi vida entera. 
El jueves 29 se realizaría una nueva toma de versión a Jonathan C y el día viernes 30 de noviembre se reformulará los cargos. Yo me pregunto, si la fiscal está suspendida ¿Quién realizará este procedimiento? ¿Acaso un o una fiscal encargada puede empaparse del caso en menos de 12 horas? 
Ahora me invade la incertidumbre porque las decisiones se toman desde arriba, sin tomar en cuenta que su madre y familia tiene sentimiento de angustia y desesperación y que tenemos el derecho de que se nos informe o notifique acerca de las decisiones que toman con los casos y funcionarios que llevan los casos de nuestros desaparecidos. 
Sin embargo, cada golpe y cada injusticia me fortalece y me llena de fuerza. Junto a mi familia, que ahora rebasa los cientos, seguimos firmes luchando en un puño porque se haga justicia y verdad por Juliana.

Exijo a la Fiscalía una respuesta concreta de que pasará con estos dos trámites legales y exhorto a otras instancias como la Defensoría del Pueblo que verifique los procesos con respecto al caso de mi hija. Espero que estas artimañas no empañen el proceso, ya bastante me debe el Estado con respecto a la investigación, búsqueda y localización de Juliana.
Eizabeth Rodríguez
Madre de Juliana Campoverde, desaparecida desde el año 2012

6 de julio de 2017

“Plantón por la vida de Juliana Campoverde, desaparecida el 7 de julio del 2012”.



Quito, 6 de julio del 2017

1825 días de la más atroz zozobra


 
A cinco años de la desaparición de Juliana Campoverde, su familia y Asfadec invitan a la ciudadanía en general al “Plantón por la vida de Juliana Campoverde, desaparecida el 7 de julio del 2012”.
 
La familia de Juliana Campoverde entregará una carta a la Fiscalía en la que denuncia la falta de diligencias por parte del Estado para dar con el paradero de Juliana Campoverde.
Día y lugar: 7 de julio del 2017, Fiscalía General del Estado,
Dirección: Av. Patria y 12 de octubre.
Hora: 10 am.


Contactos
Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana Campoverde 0983826975
Telmo Pacheco, 0987704869.



“La solidaridad es la ternura de los pueblos”

5 de marzo de 2017

Joven desaparecida pudo ser víctima de un delito sexual, Fiscalía no formula cargos

Las últimas pericias y diligencias confirmarían la hipótesis de la familia Rodríguez Campoverde que desde hace 4 años y 8 meses busca a su hija Juliana Lizbeth Campoverde Rodríguez desaparecida el 7 de julio de 2012, en el sur de Quito.

Elizabeth Rodríguez en la Plaza Grande, en ka ciudad de Quito. 

Según Elizabeth Rodríguez, madre de la joven de 19 años, las últimas pericias solicitadas por la abogada de la familia concluyen que “es altamente probable que en el presunto asesinato de Juliana Lizbeth confluyan motivaciones de índole sexual y de odio por su condición de mujer y por haber escapado del control opresivo de la religión”.

Juliana junto a su familia, un mes y medio antes de la desaparición,  decidieron abandonar la iglesia evangélica a la que asistieron durante 10 años porque un Pastor intentó convencerla de su obligación de comprometerse en matrimonio con uno de los miembros de la comunidad religiosa. Estas sugerencias, la joven también las recibió en la red social Facebook cuando comenzó a chatear con ´Juan Solano´ (nombre ficticio) quien se presentó como consejero de jóvenes. “Él le dijo que tenía que casarse con un hermano de la congregación evangélica, porque Dios se lo había revelado”.  

Juliana no hizo caso a sus consejos y Solano le escribió una cita bíblica del libro de Proverbios 1:28  que dice: “Entonces me llamarán, y yo no responderé, me buscarán ansiosamente, y no me encontrarán”.

Para Rodríguez, al momento existen pruebas iniciarías suficientes para que el fiscal del caso Jorge Flores tome la determinación de acusar al responsable de la desaparición de su primogénita, sin embargo, hasta ahora no ha formulado los cargos, pese a que el funcionario público aseguró que lo iba hacer en este año.

“Tengo derecho a saber dónde está mi hija”[1]

 Empiezo este relato  con profunda tristeza. Son ya 4 años y 8 meses que desaparecieron a mi hija Juliana Lizbeth Campoverde Rodríguez y el Estado ecuatoriano no me ha dado respuestas ni resultados. Hemos tenido 5 reuniones con el presidente Rafael Correa  y las respuestas sobre mi caso siempre son las mismas: “Estamos a un paso de resolver el caso” “Hay avances importantísimos”  “Tenemos unas pericias importantes pero no pueden ser reveladas; pero la verdad es que el caso de mi hija Juliana sigue siendo una simple actuación administrativa”.[2]
Por  el caso de Juliana han pasado 11 fiscales  y ninguno ha podido dar una respuesta sobre dónde está. Es muy lamentable decir que en este proceso y al inicio de la investigación, la Fiscalía no generó acciones investigativas tendientes a establecer hipótesis o a encontrar a los responsables de la desaparición de Juliana.
Tampoco se evacuaron adecuadamente diligencias y pericias sobre números telefónicos, rutas y correos electrónicos que a la fecha son irrecuperables y que pudieron esclarecer los hechos de manera notable. Tampoco se realizó una adecuada recolección de testimonios a posibles sospechosos, parientes, amigos, personas que la conocían o residentes en el lugar de los hechos.  
La primera fiscal que conoció el caso  era de credo evangélico, razón por la cual descartó los pedidos que le hicimos para que se investigaran a los pastores de la Iglesia Cristiana Evangélica a la que asistía mi hija Juliana. Lo mismo ocurrió con uno de los investigadores de la Policía encargados del caso,  que también profesaba la religión evangélica.   Él llegó incluso a indicarme que hablaría con su pastor personal para ver si le recomendaba o no investigar a los pastores de la Iglesia a la que iba Juliana.
En el 2015, la fiscal Paola Solís decidió realizar diligencias de búsqueda en el puente 7 de la autopista Rumañahui, valle de Quito, lugar que no tenía nada que ver con la desaparición de mi hija,  argumentado que lo hacía sólo por hacer caso a los pedidos de mi abogada, pero que ella estaba segura de que mi hija no se encontraba allí.  
Durante este proceso, la investigación ha dependido fundamentalmente de la iniciativa procesal de la abogada de la familia que ha promovido que el actual fiscal del caso Jorge Flores realice varias pericias y diligencias lo que ha favorecido el desarrollo de algunas acciones investigativas, incluso una de las pericias solicitada concluye que: ‘Es altamente probable que en el presunto asesinato de Juliana Lizbeth Campoverde Rodríguez confluyan motivaciones de índole sexual y de odio, por su condición de mujer , por haber escapado del control opresivo de una religión’, es decir, al momento existen pruebas iniciarías suficientes para que el fiscal tomé la determinación  de acusar al responsable de la desaparición de mi hija, sin embargo, no lo hace.  No cumple con su palabra, han pasado tres meses más  y  no formula cargos, es su obligación hacerlo. 
En diciembre de 2016, todas las pericias concluyeron y existen los elementos suficientes para que el caso de mi hija Juliana pase a una segunda etapa procesal. Por lo tanto, exijo al fiscal Jorge Flores que me dé una respuesta, que me diga la verdad y que se haga justicia porque tengo el derecho de saber qué pasó con mi adorada hija Juliana.





[1] Carta de Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana Campoverde. Quito, 3 de marzo de 2017. 

[2] La Unidad de Actuaciones Administrativas es la encargada en base a los procesos determinados en el manual de aplicar y tramitar requerimientos de la ciudadanía, que pueden ser entre otros, vehículos detenidos, solicitud de revenido químico, muertes no delictivas, peritajes, medios de comunicación y varios servicios fiscales administrativo. Fiscalía General, “Manual de procesos”,  ‹http://www.gestiondefiscalias.gob.ec/siaf/archivos/manualDAI.pdf  





20 de septiembre de 2016

"El dinero que puedan darme no compensa mi dolor", dice Elizabeth Rodríguez que busca a su hija desaparecida

 "No acepto, no recibo su bono. El dinero que puedan darme no compensa mi dolor, no va a aliviar las deudas contraídas durante estos cuatro años y que seguiré en la obligación de cubrir con el fruto de mi trabajo y en cambio va a convertirse en una excusa más de la supuesta respuesta y eficacia estatal al drama que vivimos las víctimas de desaparición", escribió Elizabeth Rodríguez a Lídíce Larrea, ministra de Inclusión Económica y Social (MIES) el pasado 15 de septiembre de 2016.

Esto luego que Rodríguez, madre de Juliana Campoverde desaparecida el 7 de julio de 2012, en el sector de la Biloxi, en el sur de Quito, recibiera una llamada telefónica de un funcionario del MIES que ofrecían un bono económico a la familia para "apoyarme en los gastos que representa la búsqueda de mi hija".



Lea carta completa:  http://bit.ly/2cgQnac 




24 de agosto de 2015

Otro cumpleaños sin Juliana Campoverde

Por Fernanda Báez, reportera de Tu voz en mi memoria - Rayuela Radio
Fotografía tomada del facebook de Elizabeth Rodríguez
“Soledad y vacío es lo que sentimos porque no podemos darte el abrazo de feliz cumpleaños”, dice Elizabeth Rodríguez que el viernes 21 de agosto recordó el cumpleaños número 22 de su hija Juliana Lisbeth Campoverde Rodríguez desaparecida el 7 de julio del 2012.
Juliana vivía con su madre Elizabeth y su hermano Ronny Campoverde en el sur de Quito. Además estaba inscrita en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica.
El principal sospechoso de la desaparición de la joven de 19 años es un pastor evangélico.  A inicios del 2012, el pastor de la iglesia evangélica a la que Juliana asistía con su madre adoptó el nombre falso de Juan Solano para mantener conversaciones con la joven. A través  de la red social Facebook, el pastor intentaba convencerla de que ella se case con un hermano de la congregación evangélica porque eso era “Una revelación de Dios”. Ella se negó. A los pocos días la joven desapareció en el barrio la Biloxi, en el sur de Quito, camino a su trabajo.
El viernes Elizabeth escribió en su cuenta de Facebook: “Hoy Juliana tendría 22 años. Mi July te esperaré toda mi vida. Feliz cumpleaños que el viento te lleve mis abrazos dónde quiera que te encuentres”. Con fotografías y videos, la familia conmemoró el cumpleaños de la joven.
Para su madre y su familia la situación es cada vez más difícil, puesto que este es el cuarto cumpleaños  que Juliana pasa lejos de su familia.
Elizabeth no recuerda a su hija solo el día de su cumpleaños, sino a diario.  Todos los días publica en la red social frases e imágenes para impedir que la sociedad olvide  a Juliana, desaparecida hace tres años un mes.

3 de agosto de 2015

Juliana Campoverde despareció hace tres años

Juliana Campoverde Rodríguez desapareció el 7 de julio de 2012, en el sur de Quito.


     
Juliana Campoverde despareció hace tres años por Teleamazonas

Contenido publicado originalmente en:
Teleamazonas
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Monitoreo de medios de comunicación

23 de julio de 2015

¡Mi vida por encontrarte! recordó los 3 años de la desaparición de Juliana

Por: Fernanda Báez, reportera de Ayúdanos a encontrarlos - Rayuela Radio.
Foto por: Fernanda Báez

El Festival artístico ¡Mi vida por encontrarte!  Fue en honor a Juliana Campoverde, al cumplirse 3 años de su desaparición,  el 7 de julio de 2012, en las calles Ajaví y Mariscal Sucre, en el sur de Quito.

El anhelo de justicia y el deseo de que los diferentes casos de personas desaparecidas y víctimas de muertes violentas llevó a Elizabeth Rodríguez, madre de Juliana a trabajar conjuntamente con otros familiares que también sufren ese dolor, como  la Asociación De Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas (Asfadec), para visibilizar y exigir justicia para encontrar a su hija.

Este fue el pasado sábado, 18 de julio, a partir de las 10:00 y contó con las  presentaciones artísticas del grupo de Danza Los Hijos Bastardos Del Butoh De La Mitad Del Mundo, quienes con su danza teatral llamaron la atención de los transeúntes que se fueron acercando para observar e informarse acerca de los desaparecidos.

Luego Luis Sigcho, miembro de Asfadec  y padre de Luis Daniel Sigcho desaparecido hace 7 años, informó sobre la creación de la Asociación y como crean entre ellos una red de apoyo hacia familiares que pasan por las mismas circunstancias. “Nosotros como asociación acompañamos a los familiares de personas desaparecidas en su acción de búsqueda, además realizamos campañas de concientización, visibilización, sensibilización y solidaridad con los casos de estas personas, nos reunimos para pedir justicia” dijo.

Después se acercó al micrófono Elizabeth, la madre de July, como cariñosamente le decía su familia. Ella conmemoró, entre lágrimas a su hija y recordó al Estado que no descansará hasta que se haga justicia “Se siguen sumando promesas, pero no hay avances y hoy solo sé que mi July, mi niña adorada aún no ha regresado”. Además agradeció a quienes la han apoyado en su búsqueda de Justicia.

A continuación, un primo de Juliana, Víctor Hugo Jaramillo, cantó tres canciones en honor a su prima y logró conmover al público con su canción “A quién condenar”, pues dijo que la canción cuenta una parte de esa historia, que ha sido una “agonía” para todos quienes  quieren y buscan a Juliana. 
Desde la provincia de Zamora vino el padre de Juliana, Absalón Campoverde, al festival artístico. Él  contó los trajines de su familia en la búsqueda de su hija y como han recorrido el país entero por encontrarla.

La desaparición es una problemática y los artistas lo han asumido así. El Taller de Arte Musical Iparcuni fue parte de este evento de visibilización.  A más de uno el grupo de folclore puso bailar. Luego llegó Eclipse Solar para hacerlos reír con su teatro callejero, pero ambos grupos recordaron el motivo de sus respectivas actuaciones: apoyar a los familiares de personas desaparecidas y recordar a Juliana.

Para Susana Valencia, presidenta de la Asociación Nacional de Desaparecidos y Asesinados en Ecuador (Anadea), y madre de Roberto Estévez, joven encontrado asesinado el 21 de abril de 2012 en una Quinta cuando asistía a un matrimonio en la parroquia de Tumbaco (Quito), afirmó que el evento es una manera de fomentar conciencia en la ciudadanía y así prevenir que estos actos puedan repetirse. 

El festival se encendió aun más con la presentación de Jaime Guevara que al son de sus canciones iconos , como “Fluviomarino Policial” que fue hecha en honor a los hermanos Santiago y Andrés Restrepo, desaparecidos el 8 de enero de 1984, en la presidencia de León Febres Cordero.
Además, durante el evento hubo lectura de poemas en torno a la temática y un estand con personal dando información sobre la desaparición de Juliana y otras personas desaparecidas.

A eso de las 14:00, la Cumbia Proleta fue la banda encargada de cerrar el Festival, que aún en medio de la lluvia puso a bailar a los asistentes. 

20 de julio de 2015

¡Lucharemos hasta encontrarlos!

Lunes, 20 de julio de 2015
Informe semanal

Por Alejandra Morales, reportera de Ayúdanos a encontrarlos - Rayuela Radio

Informe semanal sobre casos de personas desaparecidas compartidos en el perfil de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec).
Festival artístico ¡Mi vida por encontrarte! Foto: Alejandra Morales
Afortunadamente, en la semana del 13 al 19 de julio del presente, no se registró ningún caso de desaparición en Asfadec, sin embargo, la labor de la Asociación no ha parado.

El miércoles 15 de julio participó del tradicional plantón por los desaparecidos en la Plaza de la Independencia en la ciudad de Quito.

También, el 15 de julio se cumplió 1.106 días desde la desaparición de Juliana Campoverde el 7 de julio del 2012. Su madre, Elizabeth Rodríguez, dijo “(…) ni la incertidumbre ni la impotencia me vencerá, lucharé hasta los últimos días de mi vida para que me den una respuesta. Son 3 años y 11 días de la incansable búsqueda de mi hija Juliana”, a través de una carta que se publicó en Desaparecidos en Ecuador.

De igual manera, son 26 meses de búsqueda tenaz por David Romo desaparecido desde  el 16 de mayo del 2013, en el sector de la Mitad del Mundo, en el norte de Quito.  Alexandra Córdova, madre de David, expresó en redes sociales que es necesario un proceso de concientización de las deficiencias de Policía y Fiscalía para lograr un resultado final con repercusiones positivas.

Además, el sábado 18 de julio se recordó con música, teatro y danza a los desaparecidos en el festival artístico ¡Mi vida por encontrarte!, que se llevó acabo en la Plaza del Teatro, centro histórico de la ciudad de Quito.

El evento tuvo el objetivo de visibilizar la desaparición de Juliana Campoverde, quien tiene 3 años desaparecida desde el 7 de julio del 2012, a la vez, fue en memoria de todas y todos los desaparecidos, bajo el lema: ¡Lucharemos hasta encontrarlos!

16 de julio de 2015

Hermanos de desaparecidos viven duras secuelas

En la fotografía están los cuatro hermanos. En la imagen, Orlando aparece junto a Karina, la hermana menor que en el 2011 se graduaba en la universidad.

Desde su casa en el centro de Quito, los tres hermanos de Orlando Pacheco recordaron su desaparición hace tres años. Foto: Vicente Costales / El Comercio

Esa fue la última vez que estuvieron todos juntos y desde entonces el joven no ha vuelto a casa. Hace 15 días, sus hermanos se reunieron en la casa de sus padres, en el centro de Quito. Allí abrieron el álbum familiar y Milena, su hermana mayor recordó que fue la última persona que habló por teléfono, mientras Orlando estaba en Loja.

Le dijo que se quedaría más tiempo en esa provincia y que no se preocuparan. Esa conversación ahora le generó problemas: las pesadillas comenzaron atacarla. Y se volvió sobreprotectora con sus hijos. “Siempre pregunto en dónde están y con quién, pues tengo miedo de que no regresen”.

Estas secuelas no son aisladas. Investigaciones psicológicas han determinado que en casos extremos los familiares de los extraviados suelen aislarse o buscan personas con similares condiciones para protestar.

Ahora, Milena dice que le es difícil explicar a sus tres hijos menores sobre la pérdida de su tío. Antes de saber leer, su hija, vio un afiche de un boxeador pegado en un poste y le preguntó si él también estaba perdido.

Lo mismo ha tenido que afrontar Richard, el hermano mayor de Orlando. Ahora teme por sus hijos y les pide que siempre avisen a donde van. 

Estas reacciones se repiten en Elizabeth Rodríguez y Alexandra Córdova. Sus hijos están perdidos y son parte de esa lista de 265 casos que en este primer semestre todavía no se han solucionado en el país.

Rodríguez es madre de Juliana Campoverde, desaparecida desde hace tres años en el sur de Quito. Para ella, explicarles a sus dos hijos de 8 y 19 años la pérdida de su hermana mayor ha sido complicado. Los primeros días, ellos no comían ni fueron a la escuela. Rony tenía 16 años cuando Juliana se extravió. Su relación era tan cercana que incluso dormían juntos.

Ahora, cuando está triste, va al cuarto de la joven y escucha la música que a ella le gustaba.

Dany de 5 años al principio no entendía por qué su ñaña no volvía. Hasta ahora espera que llegue con alguna golosina o juguete como siempre lo hacía. Él también tuvo que asistir por un mes a terapia psicológica. De hecho, la ayuda de un profesional es vital en estos casos.

Graciela Ramírez es psicóloga clínica y docente en la U. Católica de Quito. Ella explica que el vínculo que existe entre hermanos es muy estrecho, porque es una relación paralela. “Son cómplices, aprenden a hablar y caminar juntos, exploran el mundo al mismo tiempo. Por eso cuando se interrumpe sin una explicación es terrible”.

Ramírez también advierte que entre las consecuencias frecuentes en estos casos está la dificultad de creer en todo tipo de ley y por eso hay quienes buscan ser líderes de grupos sociales con la misma causa.

Otra afección de los niños que han perdido a sus hermanos es querer minimizar el dolor de los padres. Por eso buscan conseguir todo lo que a ellos les provoque alegría.

En otros casos buscan una vía para recordar a sus parientes. Por ejemplo, María Fernanda es la hermana menor de David Romo. Ella tenía 16 años cuando su hermano desapareció mientras iba a su casa en la Mitad del Mundo (norte de Quito). Ahora, dos años después, recuerda cómo entre los dos le dieron un desayuno y un ramo de flores a su mamá por el día de las madres. También, le escribe cartas y en una de ellas, le dice que no dejará de buscarlo.

Los hermanos de Angy Carrillo también han tenido problemas. Su madre Yadira Labanda ha visto cómo sus cuatro hijos se han vuelto callados y poco sociables. Especialmente su segunda hija que tiene 17 años. 

Desde que Angy se perdió en Riobamba, en enero del 2014, ella no sale con sus amigos y desde hace un mes comenzó a buscarla en redes sociales. Subió fotos y datos personales.
Al principio tenía pesadillas y por las noches lloraba. Para que sus otros hijos no pasen lo mismo, su madre dice que buscará ayuda psicológica.



Contenido publicado originalmente en:
El Comercio
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